Mientras observamos la Semana de la Privacidad de los Datos 2026, una realidad alarmante ha salido a la luz: los riesgos de privacidad para los niños pueden comenzar dentro de la propia familia. A los 13 años, el niño promedio ya tiene más de 1,300 fotos suyas publicadas en línea por sus padres. Se estima que para 2030, casi dos tercios del robo de identidad podrán rastrearse hasta el “sharenting”, con información proveniente de redes sociales y blogs de padres.
Sharenting es la práctica de los padres de compartir en exceso los logros y la vida cotidiana de sus hijos en redes sociales, y ha evolucionado de una tendencia inofensiva de álbumes digitales a una mina de oro para actores maliciosos. Aunque los padres suelen publicar con las mejores intenciones, los expertos advierten que estos hábitos digitales están creando “huellas digitales” permanentes que hoy son explotadas por depredadores y estafadores con una precisión alarmante.

El kit digital del depredador: mucho más que fotos
Los peligros del sharenting van mucho más allá de simples violaciones de privacidad. Los depredadores modernos y los ciberdelincuentes utilizan publicaciones aparentemente inocentes para recopilar datos específicos y explotables:
Robo biométrico: Las fotos de alta resolución de la mano abierta de un niño pueden exponer datos biométricos sensibles, como huellas dactilares, que luego pueden usarse para fraudes de verificación de identidad.
IA y fraude sintético: Actualmente, personas malintencionadas utilizan imágenes públicas para crear fotos falsas mediante IA o emplean el audio de videos para clonar la voz de un niño. Estas voces clonadas se usan en estafas sofisticadas para engañar financieramente a los padres, haciéndoles creer que su hijo está en peligro y necesita dinero de inmediato.
Rastreo físico: Muchos padres pasan por alto de forma involuntaria elementos identificables en el fondo de las fotos, como logotipos escolares, puntos de referencia locales o señales de tránsito. Esto permite que extraños determinen con precisión dónde vive un niño o a qué escuela asiste.
Suplantación mediante avatares: Criminólogos advierten que los depredadores pueden usar imágenes robadas para hacerse pasar por niños en línea mediante avatares, contactando a otros menores por mensajes directos para generar confianza con fines de explotación.
“Las personas y las escuelas a menudo pasan por alto de forma involuntaria que, aunque permitan que las escuelas usen las fotos de sus hijos solo en sitios institucionales, estas pueden descargarse, capturarse y difundirse”,
Hyeyoung Lim, Ph.D., criminóloga de la University of Alabama at Birmingham.
Secuestro digital y la “identidad digital social”
Una de las tendencias más inquietantes es el “secuestro digital”, en el que extraños “roban” las fotos y la identidad de un niño para hacerlo pasar como propio en sus cuentas de redes sociales. Esto ocurre con frecuencia cuando los padres mantienen perfiles públicos (una práctica compartida por el 24% de los padres), lo que permite que cualquier persona vea y descargue su contenido.
Incluso cuando el daño físico no es el objetivo inmediato, la creación de una “identidad digital social” comienza desde el vientre, cuando los padres publican imágenes de ultrasonido. Para cuando un niño tiene edad suficiente para tener su propia cuenta en redes sociales, ya existe un enorme “expediente digital” compilado por corredores de datos, que utiliza la información compartida para predecir futuros problemas de salud o comportamientos.
“El mercado de productos infantiles vale cientos de miles de millones de dólares solo en Estados Unidos, por lo que no sorprende que los corredores de datos ya busquen compilar expedientes sobre los niños”,
Informe de Stacey B. Steinberg, University of Florida Levin College of Law.
El hábito de no pedir consentimiento
Quizá la vulnerabilidad más significativa sea la normalización de la falta de privacidad. Solo alrededor del 24% de los padres reporta pedir permiso a sus hijos cada vez antes de publicar, y un alarmante 80% admite usar los nombres reales de sus hijos en las publicaciones.
“Cuando compartimos cosas sobre nuestros hijos en línea sin involucrarlos en ese proceso de decisión, estamos perdiendo una valiosa oportunidad de enseñar… la idea del consentimiento”, señala la experta Stacey Steinberg.
Además, una vez que estas imágenes se comparten, permanecen en las bases de datos de las empresas anfitrionas incluso si la cuenta original se elimina, lo que hace que la identidad digital del niño sea, en la práctica, permanente.
Lista de verificación investigativa: cómo proteger el futuro de tu hijo
No estamos aquí solo para quejarnos. Estos son los pasos que los padres pueden seguir para mitigar estos riesgos:
- Audita tu audiencia: Casi ocho de cada 10 padres tienen seguidores que nunca han conocido en la vida real. Es recomendable limitar el acceso a las publicaciones y compartir solo con amigos y familiares de confianza.
- Difumina los detalles identificables: Antes de publicar, revisa el fondo en busca de uniformes, números de casa o puntos de referencia y difumínalos o elimínalos.
- La regla de la “palma”: Evita compartir fotos donde las huellas dactilares o las palmas del niño sean claramente visibles para prevenir la recolección de datos biométricos.
- Practica la “custodia de la privacidad”: Pregúntate si la publicación podría avergonzar a tu hijo dentro de 10 años; si existe la más mínima duda, no la publiques.
- Congela su historial crediticio: Para reducir el riesgo de que, para 2030, el sharenting represente dos tercios del fraude de identidad juvenil, los padres deberían congelar de forma proactiva el crédito de sus hijos en las principales agencias crediticias.

Fuentes utilizadas en este informe:
- UAB News: Peligros de ciberseguridad del sharenting
- JMIR Pediatrics and Parenting: Niños pequeños e identidad digital
- Digital Watch Observatory: Los padres deberían replantear compartir fotos
- Security.org: Hábitos de los padres en redes sociales
- WVU Today: Investigador analiza los efectos del sharenting en línea
- UNICEF Parenting: Lo que necesitas saber sobre el sharenting
- University of Missouri Extension: Riesgos y soluciones del sharenting
- Javelin Strategy & Research: Estudio sobre fraude de identidad infantil
- Sharenting: la privacidad infantil en la era de las redes sociales de Stacey B. Steinberg, University of Florida Levin College of Law
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