Cuando se utiliza la frase “control parental”, los padres escuchan “tranquilidad y seguridad” y, en ocasiones, “poder”, mientras que los hijos escuchan “prohibiciones”, “restricciones” e incluso “esclavitud” (el niño debe decir esto en tono acusatorio y con cara de sufrimiento).
Aun así, el control parental es una parte inherente de la crianza, aunque con una percepción distinta de los aspectos físicos y psicológicos de educar a un hijo. Por su parte, la forma plural —controles parentales— se convirtió en un concepto de la nueva era digital, que representa un conjunto de funciones y software para la seguridad digital infantil. Sin embargo, comenzó mucho antes de que las PC y el Internet se instalaran en nuestros hogares.

Autora, editora en jefe con experiencia, periodista y madre.
“Control parental — es diferente. Una pariente mayor mía solía atar a su hija de un año a un árbol para evitar que se arrastrara mientras su madre trabajaba en el campo. Yo tenía un horario estricto de a qué hora tenía que estar en casa. Mi hija tiene un horario estricto de cuánto tiempo puede jugar en la tableta.
Sea cual sea el nivel de control parental que adoptes, a tu hijo siempre le parecerá estricto y a ti te parecerá insuficiente. Solo recuerda hacerlo con amor y buscando su interés, no el tuyo”.
En este artículo, examinamos la vida de la ficticia familia García para explorar la evolución del control parental desde la antigüedad hasta la era digital, analizando sus diversas formas y su impacto en la crianza moderna.
También preparamos materiales de apoyo sobre cómo explicarles a niños pequeños y adolescentes por qué el control parental, en particular sobre su uso de dispositivos, es tan importante.
Estadísticas actualizadas y comentarios de expertos brindarán más argumentos para los propios padres. Acompáñanos en este recorrido por el control parental esencial, donde cada detalle cuenta.

¿Por qué es importante el control parental?
Seguridad integral
Garantiza la seguridad de los niños tanto en el mundo físico como en el digital
Crecimiento equilibrado
Promueve un equilibrio saludable entre el estudio, la actividad física y la interacción social
Desarrollo moral
Ayuda a desarrollar una base moral y ética sólida
Privacidad y seguridad
Protege la privacidad y la información personal de los niños
Preparación para emergencias
Mejora la preparación para manejar emergencias y asegura que los niños sigan los protocolos de seguridad
Prevención de adicciones
Ayuda a prevenir diversas formas de adicción, promoviendo un desarrollo integral
Historia del control parental
El control parental ha existido desde que existen los seres humanos. De hecho, si recurrimos a la historia bíblica, el primer ejemplo de control parental es la prohibición de Dios, como padre-creador de Adán y Eva, de comer el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal.
La justicia de ese control parental aún se debate hasta hoy. Sin embargo, cuestionar las reglas de los padres es el destino eterno de todos los niños.
Antes de la tecnología
La evidencia arqueológica sugiere que las sociedades antiguas empleaban diversos métodos para guiar y supervisar a los niños.
Los padres y los miembros de la familia extendida eran responsables de educar a los niños e inculcarles valores morales. Las herramientas de control eran rudimentarias e incluían la narración de historias, la instrucción moral y la disciplina física.
● Mesopotamia antigua (alrededor de 2000 a. C.)

En la antigua Mesopotamia, el Sr. García probablemente habría trabajado en agricultura, comercio o artesanías. Los pequeños García quizá asistían a una escuela del templo, donde aprendían a leer y escribir cuneiforme, un privilegio no común para todos los niños.
Aun así, ¿quién sabe qué era mejor? En casa, debías levantarte al amanecer y ayudar a tus padres con lo que estuvieran haciendo: moler grano, cargar pequeños bultos, tejer o hilar lana, atender a los animales o recolectar leña.
No había escapatoria: la disciplina era estricta, con gran énfasis en la obediencia y el respeto a los mayores. Después de la cena, los niños podían sentarse juntos y escuchar historias y proverbios sobre los dioses y las leyendas para enseñar lecciones morales.
● Grecia antigua y Esparta (c. 800–300 a. C.)

Obviamente, los estilos de crianza diferían. Si los García se hubieran mudado a Esparta, los débiles no habrían sobrevivido por el gran énfasis en la salud y la disciplina física. Tampoco era fácil para los sanos y fuertes, pues se les privaba de privilegios y se les avergonzaba públicamente por desobedecer.
Y sí, a los padres les parecía bien. Recuérdaselo a tus hijos la próxima vez y te lo agradecerán, porque tu casa no es Esparta. Eso espero.
No es de extrañar que los hijos de los García prefirieran vivir en la antigua Grecia o en China, con sus delicados, filosóficos y espiritualmente elevados métodos de crianza. Allí se fomentaba la curiosidad intelectual y el diálogo con los niños, usando el método socrático de corrección conversacional y elementos del confucianismo chino.

● Roma antigua (753 a. C.–476 d. C.)
En la sociedad romana, con su paterfamilias, el Sr. García tendría autoridad y control absolutos sobre la familia. Tenía el poder de decidir sobre educación, matrimonio y disciplina.
Se esperaba que los hijos, especialmente los varones, obedecieran sin cuestionar a su padre. Si papá decía que nada de juegos de Gladiador o Hércules, entonces así sería.
Un hijo romano permanecía bajo la autoridad legal de su padre incluso siendo adulto, sin poder poseer bienes de manera independiente hasta la muerte de su padre.
● Renacimiento (siglos XIV–XVII)

Ese control paternal se mantuvo durante siglos, continuando en las sociedades feudales jerárquicas de la Europa medieval y el Renacimiento, con un fuerte énfasis en la educación de calidad. A lo largo de esos tiempos, solo los hijos varones de nuestro Sr. García tenían oportunidades de labrarse un futuro mediante la educación y la herencia de papá.
Mientras tanto, las hijas eran meras ayudantes domésticas de sus madres y luego de sus esposos, con quienes el padre también acordaba. Sí, en ese entonces no conocían el feminismo.
● Movimiento de la Nueva Educación (1900–1940)

Recién a inicios del siglo XX comenzaron a surgir diversos movimientos psicológicos orientados al desarrollo espiritual, creativo y más independiente de los niños, y las hijas del Sr. García también pudieron tener su oportunidad.
A este periodo se le conoce a menudo como el Movimiento de Educación Progresista o la Nueva Educación. Figuras clave como Maria Montessori, John Dewey y Rudolf Steiner (fundador de la educación Waldorf) abogaron por reformas educativas centradas en formar al niño integralmente —intelectual, emocional, social y espiritualmente—.
Control parental y libros
Con la llegada de la imprenta y la difusión de los libros en los siglos XVI–XVII, a los padres les preocupaba el contenido moral y espiritual de lo que leían los niños. Así, la Biblia y los tratados religiosos eran a menudo las principales lecturas aprobadas en la familia García.
Obviamente, el ejemplo de Adán y Eva castigados por la desobediencia era una lección clara para los niños de aquella época.
En el siglo XVIII, durante la Ilustración, hubo un giro hacia textos más seculares, pero las preocupaciones por la guía moral permanecieron. Padres y educadores enfatizaban lecturas que enseñaran virtudes y buena conducta.

En el siglo XIX surgió la literatura infantil como género distinto, junto con un estricto control parental sobre ella. Muchos libros infantiles de ese periodo eran didácticos, con lecciones morales.
Libros como las Fábulas de Esopo y los Cuentos de los hermanos Grimm se editaron para eliminar contenido considerado inapropiado o demasiado aterrador para los niños. Sí, esas ediciones que conoces hoy ya están censuradas.
Por ejemplo, el cuento de “Hansel y Gretel” incluye originalmente descripciones más gráficas de los planes de la bruja para comerse a los niños. Mientras tanto, en la versión original de “Blanca Nieves”, la malvada reina es obligada a bailar hasta la muerte con zapatos de hierro al rojo vivo como castigo.
Aun así, ¿quién sabe qué tendría un mejor impacto en los hijos de los García? Algunos padres siguen creyendo que el miedo (o un ejemplo claro de las consecuencias de hacer lo incorrecto) es una de las tácticas efectivas de control parental.
Con el tiempo, el siglo XX trajo una proliferación de géneros y medios, incluidos cómics, revistas y, finalmente, medios digitales. El control parental se amplió para incluir preocupaciones sobre violencia, sexualidad y otros temas maduros.
Libros como “El guardián entre el centeno” de J. D. Salinger y “Matar a un ruiseñor” de Harper Lee enfrentaron prohibiciones e impugnaciones por parte de padres y juntas escolares preocupados por su contenido, blasfemias y lenguaje vulgar.
Control parental y radio y TV
La introducción de la radio en la década de 1920 trajo nuevos retos. Imagina a los García consiguiendo aquel gadget ultra de moda de la época, del que salían conversaciones y música todo el tiempo. Naturalmente, nadie podía despegarse de la radio.

Pero luego la Sra. García empezó a notar que sus hijos no podían dormir bien por los dramas criminales y programas de terror que escuchaban. O el Sr. García recibía preguntas incómodas de los niños que habían oído chistes subidos de tono en un show de vodevil radiofónico.
Los García se dieron cuenta de que tenían que supervisar y regular el contenido al que se exponían sus hijos. Este periodo vio el surgimiento de sistemas de clasificación y pautas para ayudar a los padres a controlar el consumo de medios, como el Código de Ética de la NAB para radio y televisión, y luego el Código de Televisión.
En ese momento era más relevante que nunca, pues para 1955, más de la mitad de los hogares en EE. UU. ya contaban con una TV en blanco y negro.
Un estudio de 1961 de la Universidad de Stanford con 6,000 niños encontró que más de la mitad veía programas “para adultos”. En ese momento, “para adultos” significaba westerns, programas policiacos y programas que presentaban “problemas emocionales”. Aun así, los investigadores se sorprendieron por las escenas violentas presentes incluso en programas infantiles.
A inicios de la década de 1980 surgió una nueva obsesión: los videojuegos. No estoy segura de si solo los hijos de los García los habrían jugado; seguramente el Sr. García también. Pong y Pac-Man eran sencillos, pero los niños podían pasar horas jugando y los padres… preocupándose.
En 1999, impactados por la idiotez del programa infantil británico Teletubbies —humanoides que ni siquiera podían hablar bien—, los pediatras actualizaron sus recomendaciones, afirmando que los niños menores de 2 años no debían ver TV en absoluto. Pensando en esas criaturas, definitivamente tiene sentido para todos.
● Inicios de la década de 1930

Un grupo de mamás llamado Scarsdale Woman’s Club declaró amargamente que los programas de radio de la época “destrozan los nervios, estimulan emociones de horror y enseñan mala gramática”. Presionaron a la National Association of Broadcasters (NAB) para crear un código de ética para la programación infantil, con ciertos horarios adecuados para menores.
● 1935

Se adoptó el Código de Ética de la NAB para radio y televisión. Fomentaba la programación familiar y prohibía el contenido indecente, especialmente en horas en que los niños probablemente estaban escuchando. Esto sentó las bases de futuras medidas de control parental, como los sistemas de clasificación de contenido y las tecnologías de bloqueo.
● 1951

Se publicó el Código de Prácticas para los Radiodifusores de Televisión. El Código de Televisión (1952–1983) prohibía el uso de blasfemias, la representación negativa de la vida familiar, el sexo ilícito, la embriaguez, la adicción a sustancias, la presentación de crueldad, las técnicas detalladas de crimen y el uso del horror por el horror mismo, entre otros.
● 1984

La Academia Americana de Pediatría (AAP) advirtió oficialmente a los padres sobre el potencial de la televisión para promover conductas violentas o agresivas, fomentar la obesidad, la actividad sexual temprana, el consumo de drogas y alcohol, y empeorar el desempeño escolar.
Controles parentales en la era digital
Recién con la Ley de Telecomunicaciones de 1996, los padres recibieron medios técnicos para regular directa y manualmente lo que sus hijos veían en la televisión. Se introdujo la tecnología V-chip, que se volvió obligatoria en todos los televisores fabricados en Estados Unidos desde el año 2000.

El presidente de los Estados Unidos Bill Clinton sosteniendo un V-chip en 1996
Gracias al V-chip, nuestro Sr. García podía bloquear programas según su clasificación, por ejemplo, por violencia o contenido sexual. Además, había opción de establecer un PIN para los hijos mayores, de modo que no pudieran cambiar la configuración.

Demostración del funcionamiento del chip V en 1996
Ese mismo año, la industria televisiva anunció la creación de las Pautas de Control Parental de TV (TV Parental Guidelines): recomendaciones e instrucciones para padres que han sido actualizadas y siguen disponibles hasta hoy.
En cuanto al contenido en línea, al principio había regulaciones mínimas que lo gobernaran. Cuando los García obtuvieron Internet por primera vez, era un espacio relativamente nuevo y sin regular, que permitía el acceso sencillo a una amplia gama de contenidos, incluida la pornografía.
Los primeros motores de búsqueda y directorios web carecían de mecanismos de filtrado sofisticados. Los niños podían encontrar contenido inapropiado accidental o intencionalmente con búsquedas simples o haciendo clic en enlaces engañosos.


No obstante, a mediados de los años noventa, los García podían usar los pioneros de los controles parentales: Net Nanny y CyberPatrol.
En 1994, Net Nanny introdujo un navegador que filtraba contenido web y de salas de chat, bloqueaba imágenes y ocultaba palabrotas.
Por su parte, CyberPatrol lanzó en 1998 su primer software de controles parentales, que permitía a los padres configurar filtros para bloquear ciertos sitios y monitorear la actividad en línea de sus hijos.


Mientras tanto, Verizon y Apple desempeñaron un papel en el desarrollo de los controles parentales de celulares.
La primera herramienta de controles parentales de iOS solo permitía crear rangos de edad para bloquear la descarga de aplicaciones no deseadas. Sin embargo, con los años se convirtió en una plataforma de lanzamiento para que los desarrolladores crearan las herramientas de los controles parentales que conocemos hoy.
Aun así, en una entrevista con The New York Times en 2010, Steve Jobs reveló que sus hijos no usaban el iPad y que él y su esposa limitaban el acceso de sus hijos a la tecnología.


Si Steve hubiera sabido lo que venía en 2025… Incluso con numerosas apps profesionales de controles parentales y sistemas de supervisión disponibles en plataformas sociales, nadie estaba preparado para la nueva realidad que trajo la inteligencia artificial.
Al principio, el mundo y nuestra familia García recibieron los múltiples chats de IA generativa como un regalo de los dioses de OpenAI (Elon Musk, Sam Altman y compañía). La Sra. García solo podía soñar con tener un ayudante así para las tareas de los niños. Mientras que el Sr. García podía enviar a sus menores con el Sr. ChatGPT todas las preguntas que él no sabía.
Hasta que Adam Raine, un joven de 16 años de California, murió por suicidio en abril de 2025. Sus padres alegan que ChatGPT contribuyó a la muerte de su hijo al alentarle a explorar métodos de suicidio y ocultar sus intenciones a su familia y amigos. Las respuestas de ChatGPT validaron sus pensamientos suicidas y proporcionaron instrucciones para autolesionarse.


Mientras tanto, se supo que algunos chatbots de IA (como el de Meta) han entablado conversaciones románticas o sexuales con adolescentes.
En ese momento, el Sr. y la Sra. García entendieron que la IA puede ser más mal que bien. Afortunadamente (o quizá forzadamente), OpenAI también lo reconoció e introdujo controles parentales para ChatGPT y Sora en septiembre de 2025. Grok, de Musk, también implementó el Modo Infantil.
Aun así, la moraleja es que, al no poder controlar cada cosa digital que nuestros hijos inevitablemente encuentran, el control parental principal no es digital. Y aquí pasamos a otras clases que la familia García debería usar.
Tipos de control parental
El avance de la tecnología no significa que los padres ahora controlen solo esta parte de la vida de los niños.
El control parental puede clasificarse en distintos tipos, cada uno enfocado en diversos aspectos de la crianza y la educación de los hijos.
Controles físicos

Comienzan literalmente desde el nacimiento del niño. El Sr. García podría considerar instalar cerraduras a prueba de niños en gabinetes con materiales peligrosos, como productos de limpieza u objetos punzocortantes.
A los niños mayores se les establecen límites sobre adónde pueden ir, bloqueos físicos en dispositivos, mientras que la Sra. García podría usar rastreadores GPS para monitorear la ubicación de sus hijos.
Controles psicológicos
Este tipo tiene una connotación más negativa.
“¿Tanto que trabajo para darte todo y así me pagas?”, grita el Sr. García a su hijo. Esto es culpabilización (guilt-tripping): una forma de control parental psicológico que no queremos usar.
“Yo sacrifico tanto por ti y ni siquiera puedes hacerme este favor”, dice la Sra. García a su hija, dando la bienvenida al chantaje emocional en su crianza.
El amor condicional, la comparación con otros y el gaslighting son tres técnicas más de control psicológico que no pueden considerarse buenos métodos de crianza: son manipulación o coerción.

Amanda Sheffield Morris
Experta en desarrollo infantil y estudios de familia
“El control psicológico implica conductas parentales excesivamente manipuladoras e intrusivas, como inducir culpa y retirar el afecto, lo que puede tener efectos dañinos en el bienestar emocional y la independencia de los niños.”
Controles educativos
A esto aspiramos. Los controles educativos consisten en guiar y modelar las conductas de los niños mediante la enseñanza y la transmisión de conocimientos sobre comportamientos adecuados y consecuencias.
Por ejemplo, una posible conversación entre el Sr. García y su hijo:

“Recuerda, no todos en Internet son quienes dicen ser. Así como no hablarías con extraños en el parque, tampoco deberías hablar con extraños en línea.”

“Pero algunas personas en Internet son muy amables.”

“Pueden parecer amables, pero es fácil fingir ser alguien más. Si alguien que no conoces intenta hablar contigo, avísame de inmediato. Es mi trabajo mantenerte a salvo.”
Controles conductuales
Este tipo es más controvertido pero sigue siendo significativo cuando se implementa con sensatez. Los controles conductuales se centran en influir directamente en las acciones de los niños mediante reglas, consecuencias y recompensas.
Por ejemplo, el Sr. García podría establecer reglas claras sobre terminar la tarea y fijar consecuencias —como pérdida de privilegios— si las tareas no se completan a tiempo.
También podría usar refuerzos positivos, como recompensar a sus hijos con tiempo extra de juego o un pequeño gusto cuando demuestren conductas positivas como compartir o ayudar a otros.

Dan Siegel y Tina Payne Bryson
Coautores de libros como “El cerebro del niño” (The Whole-Brain Child)
“La disciplina significa ‘enseñar’, no ‘castigar’. La disciplina efectiva implica enseñar a los niños conductas apropiadas y ayudarlos a desarrollar autocontrol.”
Controles sociales

Los controles sociales consisten en guiar el comportamiento de los niños influyendo en sus interacciones con sus pares, la comunidad y las normas sociales.
Para ello, la Sra. García puede animar a sus hijos a participar en actividades comunitarias que fomenten el trabajo en equipo y la empatía, como el voluntariado en organizaciones locales o integrarse a grupos juveniles.
También podría supervisar sus amistades y orientarlos hacia relaciones positivas con pares que refuercen los valores que quieren inculcar.
Controles digitales
Los controles parentales digitales combinan herramientas, ajustes y software que los padres utilizan para monitorear, gestionar y restringir el acceso de sus hijos a contenido digital y actividades en línea. Porque hoy en día, los niños —sobre todo los adolescentes— pasan casi todo su tiempo ahí.

Aspectos clave de los controles parentales digital incluyen el filtrado de contenido, la monitorización de uso, la gestión del tiempo, el rastreo de ubicación y los controles de comunicación.
- Filtros de contenido: bloquean el acceso a sitios web, videos y otros contenidos inapropiados según clasificaciones por edad o categorías específicas (p. ej., violencia, pornografía, drogas).
- Límites de uso: permiten fijar tiempos de uso del dispositivo o de apps concretas, para evitar el exceso de tiempo en línea.
- Monitoreo: rastrea y reporta la actividad en línea del menor, incluidos sitios visitados, apps usadas y con quién conversa.
- Gestión de apps: permite aprobar o bloquear instalaciones y administrar permisos de apps existentes.
- Rastreo de ubicación: posibilita seguir la ubicación física del dispositivo del niño por razones de seguridad.
- Controles de comunicación: monitorean o restringen funciones de mensajería y redes sociales para proteger contra el ciberacoso y las interacciones inapropiadas.
Funciones y usos comunes de los controles parentales digital
Filtrado de contenido
Restringe el acceso y bloquea sitios web y contenidos inapropiados.
Gestión del tiempo
Establece límites de tiempo sobre el uso de dispositivos o aplicaciones específicas.
Gestión de apps y juegos
Restringe el acceso a ciertas aplicaciones o juegos. Controla las compras dentro de las aplicaciones.
Monitoreo de la actividad en línea
Monitorea lo que tu hijo hace en línea, incluidos los sitios web visitados, las aplicaciones utilizadas y el historial de búsqueda.
Rastreo de ubicación
Rastrear la ubicación en vivo de tu hijo y el historial de ubicaciones. Usa la función de geocercas para establecer zonas seguras y recibir alertas.
Controles de comunicación
Restringe los mensajes de texto o llamadas telefónicas a horarios o contactos específicos. Monitorea el uso de plataformas de redes sociales.
Hoy, casi todos los sistemas operativos para TV, PC, dispositivos móviles y navegadores incluyen controles parentales integrados. Por ejemplo:
- Windows: Family Safety (Seguridad familiar) permite fijar límites de pantalla, filtrar contenido y recibir reportes de actividad.
- macOS: Tiempo en pantalla y Controles parentales ofrecen funciones similares, incluidos límites por app y restricciones de contenido.
- iOS: Tiempo en pantalla en iPhone y iPad permite establecer límites diarios por app, restringir contenido y monitorear uso.
- Android: Google Family Link ofrece control de apps, límites de tiempo de pantalla y seguimiento de uso.
Beneficios del control parental y cómo explicárselos a tus hijos
Puede que el Sr. y la Sra. García no necesiten razones para usar control parental, pero los niños suelen preguntarse por qué es necesario. No prometo que estos argumentos siempre funcionen, pero al menos lo intentaremos.

Seguridad física gracias al rastreo de ubicación y alertas de emergencia
Para peques:
“Imagina que eres un superhéroe en una misión y mamá y papá somos tus fieles ayudantes. El rastreo de ubicación nos ayuda a saber dónde está nuestro pequeño superhéroe todo el tiempo. Si alguna vez estás en problemas, como si aparece un villano (o un perrito perdido), podemos llegar en un santiamén, ¡más rápido de lo que dices ‘¡Vengadores, unidos!’! Además, evita que a mamá le dé un infarto si llegas tarde a cenar.”
Para adolescentes:
“Mira, sabemos que no planeas perderte ni meterte en líos, pero la vida pasa. Si alguna vez estás en una situación rara o solo necesitas que te recojamos, tener el rastreo activo significa que podemos encontrarte rápido. No se trata de espiarte; se trata de poder ayudarte cuando lo necesites.”

Seguridad digital gracias al filtrado de contenido y la prevención del ciberacoso
Para peques:
“Piensa en Internet como una selva gigante con cosas padrísimas pero también algunos bichos feos. Usamos filtros de contenido como tu repelente: mantienen lejos a los bichos para que explores con seguridad. Nadie quiere que le aparezca una araña gigante en la pantalla, ¿verdad?”
Para adolescentes:
“El drama en línea puede ser brutal. Monitoreando el ciberacoso tratamos de mantener esa toxicidad fuera de tu vida. Si alguien te acosa, podemos intervenir y ayudarte a manejarlo. Queremos que tus espacios en línea sean tan seguros como los de la vida real.”

Mejor aprendizaje, bienestar y habilidades sociales gracias al equilibrio del tiempo en pantalla
Para peques:
“¿Ves que las galletas son increíbles, pero demasiadas te dan dolor de panza? Con las pantallas pasa igual. Ponemos límites para que no te conviertas en zombi de pantalla. Así te queda tiempo para correr, jugar y hacer cosas divertidas que te mantienen increíble. Créeme, no quieres echar raíces en el sillón.”
Para adolescentes:
“Ya sé: jugar y scrollear redes es divertido. Pero demasiado de cualquier cosa no es bueno. Los límites de pantalla son para que tengas equilibrio de actividades y no te quedes pegado al celular todo el día. Créeme, tu ‘yo’ del futuro te lo va a agradecer por no descuidar la escuela o la actividad física.”

Protección de la privacidad mediante gestión de redes sociales y monitoreo
Para peques:
“Como en los cuentos, nunca le dices a la bruja mala tu nombre verdadero. Proteger la privacidad es igual: ayudamos a mantener tu info personal a salvo de troles y duendecillos de Internet. ¡Nadie necesita saber tu identidad secreta de superhéroe!”
Para adolescentes:
“Hay mucha gente sospechosa allá afuera que quisiera tu información. Los controles de privacidad sirven para mantener a salvo tus datos y evitar que compartas más de la cuenta. No se trata de ocultarte cosas, sino de protegerte de quienes podrían abusar de tu información.”
Críticas y consideraciones éticas
Los controles parentales —ya sean físicos, sociales o digitales— están diseñados para ayudar a los padres a gestionar y supervisar las actividades de sus hijos y su exposición a contenido potencialmente dañino. Sin embargo, conllevan varios desafíos.
Dependencia excesiva de la tecnología
El software de controles parentales brinda protección, pero también tiene limitaciones. A medida que la tecnología evoluciona, algunas herramientas se vuelven obsoletas o incompatibles con nuevas plataformas y dispositivos. El filtrado de contenido no siempre es preciso.
Además, los controles parentales no abordan riesgos fuera de línea, como interacciones con extraños o exposición a contenido inapropiado fuera de casa.
La dependencia excesiva de la tecnología puede llevar a los padres a descuidar la comunicación abierta y la educación sobre el comportamiento en línea.

M.A., cofundadora de Spark & Stitch Institute, Criar con valentía y conexión
“Tomar el control total de la vida digital de nuestros adolescentes no les ayudará a practicar las habilidades que necesitan para navegar los complejos desafíos de vivir en un mundo conectado. Por otro lado, darles un smartphone y desearles suerte nos prepara a todos para fallar. Los jóvenes dependen de nosotros para hacerlos responsables, definir límites adecuados y ayudarlos a construir habilidades.”
Preocupaciones por la privacidad
A fin de cuentas, las herramientas de monitoreo pueden comprometer la privacidad del niño, lo que podría generar problemas de confianza entre padres e hijos.
Aquí van algunos comentarios de adolescentes recopilados por The New York Times sobre si los padres deberían rastrear a sus hijos:

“Lo que mejor hacen los rastreadores es crear desconfianza. Si mis padres deciden rastrearme, básicamente me están diciendo que no confían en mí.”
Pero esto va en ambos sentidos.

“Los niños necesitan confiar lo suficiente en sus padres como para contarles lo que ocurre. Los padres necesitan confiar lo suficiente en sus hijos como para no tratar de controlar cada movimiento. Entonces la relación es saludable.”

“Rastrear no parece un gran problema cuando se usa con buena intención: tus papás quieren saber dónde estás y pueden averiguarlo. Aun así, yo lo usaría como último recurso.”
Equilibrar la autonomía del niño con la necesidad de protección es una preocupación ética fundamental. El control excesivo puede sofocar el desarrollo de independencia y la toma de decisiones.

Dr. Laurence Steinberg
Psicólogo del desarrollo
“Los niños necesitan oportunidades para tomar sus propias decisiones y aprender de sus errores dentro de un marco seguro.”
Técnicas de evasión
A menos que seas un genio tecnológico, recuerda que nuestros hijos siempre van un paso adelante en tecnología. TikTok y Snapchat están llenos de videos sobre cómo ocultar apps o usar el modo incógnito.
Los niños y adolescentes pueden encontrar formas de evadir los controles parentales, como usar VPN, servidores proxy o dispositivos distintos, lo que socava la eficacia del software.
Métodos que los adolescentes usan para evadir controles parentales

Uso de servidores proxy o VPN
Ayuda a ocultar la actividad en línea o hace más difícil que los padres bloqueen sitios web o contenidos específicos.

Navegación privada o en modo incógnito
Esto puede evitar que se guarde el historial de navegación. O un adolescente puede simplemente borrar manualmente su historial de búsqueda.

Cambiar la configuración de DNS
Si los controles parentales dependen de configuraciones específicas de DNS para bloquear ciertos contenidos, los niños pueden eludir estas restricciones.

Usar otra red
Las restricciones en el Wi-Fi de casa nunca son suficientes, ya que siempre hay Wi-Fi en casa de un amigo, en un lugar público o simplemente en Internet móvil.

Usar dispositivos de amigos
No todos los padres configuran controles parentales en el dispositivo de sus hijos. Los amigos de tu hijo pueden no tener restricciones en sus teléfonos.

Desactivar o desinstalar software
Si los niños tienen acceso administrativo, pueden deshabilitar o desinstalar el software de controles parentales.

Crear múltiples cuentas
Si los padres establecen restricciones en una cuenta del niño, este puede crear otra.

Saltar límites de tiempo
Cambiar la hora del sistema o usar otros trucos puede, en ocasiones, eludir las restricciones basadas en tiempo sobre el uso de los dispositivos.
Conclusión
En realidad, tantos aspectos del control parental pueden sonar intimidantes para la independencia e individualidad de un niño. Sobre todo porque nosotros —los padres— aún sentimos nostalgia por nuestras infancias libres, cuando salíamos de casa temprano en la mañana de verano y no volvíamos hasta la hora de la cena.
Como hemos visto, el control parental ha pasado de sus raíces antiguas a las sofisticadas herramientas digitales de hoy. Inicialmente centrado en la guía física y psicológica, evolucionó para incluir una supervisión digital integral que aborda nuevos retos de la era en línea.
La verdad es que cada tipo de control parental cumple un propósito distinto y puede ser eficaz cuando se usa adecuadamente y en equilibrio con el afecto y el apoyo. El Sr. García, como cualquier padre, probablemente emplearía una combinación de estos controles según su estilo de crianza, sus valores y las necesidades individuales de sus hijos.

Historiadora de medios en la Universidad Adelphi de Nueva York
“En 1858, el reverendo Beach decidió que ‘Estos peligros son tales que no podemos eliminarlos. Nuestros hijos tendrán que enfrentarlos… Deben entonces estar, de alguna manera, preparados para enfrentarlos… y este debe ser nuestro cuidado —este es nuestro trabajo’.
Sigue siendo un muy buen consejo. Tal vez deberíamos enfocarnos menos en proteger a los niños y más en prepararlos para el mundo al que se enfrentan y los medios con los que lo entenderán e interactuarán con otros.”
Mirando hacia adelante, el control parental seguramente seguirá evolucionando en respuesta a los avances tecnológicos y a las normas sociales cambiantes. Con tecnologías emergentes como la inteligencia artificial y la realidad aumentada, surgirán nuevos desafíos para garantizar la seguridad en línea de los niños.
Como padres, necesitamos mantenernos informados y ser adaptables, usando una combinación de estrategias para proteger y preparar a nuestros hijos para el mundo que encuentran, en lugar de simplemente blindarlos de él. Que la comunicación abierta, la educación y las herramientas adecuadas de control parental sean tus guías.
Material adicional para leer:
- Guías de control parental para diferentes dispositivos, operadoras de telefonía, proveedores de red y redes sociales.
- “Multiplayer Games Online: How to Help Keep Kids Safe” (en español, Juegos multijugador en línea: cómo ayudar a mantener seguros a los niños), de la Academia Americana de Pediatría (AAP).
- “Screen Time & Temper Tantrums: Helpful Tips for Parents” (en español, Tiempo de pantalla y berrinches: consejos útiles para padres), de la AAP.
Fuentes de imágenes:
- Caída y expulsión del Jardín del Edén, fresco del techo de la Capilla Sixtina de Miguel Ángel.
- Primera edición de cover of The Catcher in the Rye (1951) (en español, El guardián entre el centeno), de J. D. Salinger. Diseño de sobrecubierta de Michael Mitchell.
- Ilustración de Frank Adams del cuento “Hansel y Gretel”, creada para el libro infantil del mismo nombre.
- Imagen de una familia con su primer radio para el hogar, FPG/Taxi/Getty Images.
- Imagen de Teletubbies, Ragdoll Productions y BBC.
- Imagen del Scarsdale Woman’s Club.
- “Equipo de radiodifusión en la estación WIXAL”, Rockefeller Foundation Records, Photographs, Series 200.R, Rockefeller Archive Center.
- Imagen del Código de Televisión (The Television Code), de World Radio History.
- Steve Jobs presentó la tableta iPad en San Francisco. Jim Wilson/The New York Times.
Dejar un comentario